Seguidores de lo oculto

domingo, 29 de abril de 2012

Despedida y remembranzas...

Hay algo extraño en este barrio que las hojas de otoño no pueden barrer desde el suelo...
algo de nostalgia que trae el viento...
como si una parte del mismo no cambiara.

Hay un recuerdo en cada tramo de las calles y veredas de mi lugar en el mundo...
simplemente caminando podía sentir el aroma de un pasado... latente y vivo, un pasado que no está muerto... que vive conmigo y me persigue, un pasado que exhalo en cada abrir de mi boca...
allí tras lo conocido, un árbol, un edificio, un asiento, recordaba las risas con amigos de la infancia... amigos que ya tan poco veo...
pero fue que en lo extraño de mi ensueño uno de ellos estaba llamándome para saludarme.. allí conectando mis sueños con el mundo real.
Si supiera que todo lo que vivimos está en mí, que aun siento cuando corríamos jugando a las escondidas, o cuando nos sentábamos en grupo, que recuerdo sus bromas, o que aun siento el aprecio que nos teníamos.

Recuerdo los días caminando solo, intentando sobrepasar los momentos...

quién soy yo para rechazar a una persona..?
cómo  sabría todo lo que vivió ella?
todas estas memorias valiosas pueden también estar de alguna manera en todas las personas.
No hay lugar para la desvalorización…
Tal vez ya esté pensando como viejo... la nostalgia de ver a un niño, de recordarse contento, para después atravesar cada situación que nunca habría sido ni siquiera sospechada. Me hace pensar en que aquel que fui nunca entendería que estaba por sufrir o ser la persona más alegre del mundo. Nunca podría imaginarme así ahora, pensando en antes, intentando descubrir que es lo que me lleva a tales reflexiones.
Pobre chico... ahora se siente tan extraño...
el lugar tiene magia...
el viento revuelve sus pelos.

si me voy de aquí, espero recordarlo por siempre...
lo que estoy seguro es que todas esas cosas, por más lejanas que parezcan están vivas en una actitud mía, pues yo soy lo que todos ustedes hicieron de mí.

"que sus recuerdos perduren por siempre"
si me voy, esperare sentir otra vez aquel viento cuando camine por las calles que me vieron nacer y crecer.

Seguramente nunca sabrán lo que esto signifique o que alguien antes tan cercano pensó en ustedes... nunca sabrán quizás lo que fue de mí.
Déjense guiar por la música que se desprende del interior.
Allí estaremos de nuevo, corriendo como niños, riéndonos, aunque ninguno de nosotros este materialmente en nuestro barrio. Gracias

martes, 24 de abril de 2012

El burlón de la ciudad del mundo extraño...


El burlón de la ciudad del mundo extraño



Es difícil explicar la sensación de cuando se cae en un mundo nuevo.
Donde las leyes de la física y la ciencia no existen, porque lo natural se acabo de desfigurar en tu cara, aquella vez cuando viste un monstruo real capaz de retorcer las sensaciones más profundas que controlaban tu cuerpo...


Y fue cuando supiste que algo no estaba funcionando bien en la realidad, una nueva dimensión aterrizaba. Se perdía la lógica. Se desfiguraba y tergiversaba la cordura encontrada. 

Ahí es donde se encuentra el punto de partida en el cual se desvanece la "ubicación de la existencia". Comienzas a ser "NADA".

“Desde cuándo los monstruos existen?”

Lo real ahora es la mentira, la desesperación de no encontrar un orden, la desesperación de que no hay lugar para creernos nada.   


Es difícil explicar un mundo donde la inseguridad se mete y se anida en tu pecho al no comprender nada;

Fuimos hechos para entender de cierta manera estructurada.. no es cierto?

No creerías lo que puedes encontrar cuando sos forzado a conectar ciertos engranajes particulares de tu cabeza, a relacionar, fantasía con miedo, felicidad con maldad, terror con esperanza..

se abre el abismo donde uno comienza a caer mientras la red neuronal aumenta.

La revelación es avasallante en ese instante y te toma desprevenido. Con cosas nuevas, vienen otras nuevas.


La forma predeterminada de entender, la forma corriente, queda incapacitada y cuando nos acercamos a lo oculto nos viene aquel verdadero miedo que no deja lugar a ninguna excitación.

Nada es lo mismo..

Debía cambiar... pues lo que soy no está preparado para vivir en ese tormento de abstracciones, con monstruos caminando por los alrededores.

Intentaba mantenerme firme, acorde a las circunstancias,
intentaba hacer que no se vaya toda la calma...

pero cada vez que algo sucedía en aquel extraño lugar... yo estaba a punto de dejar irse toda mi fortaleza..
y empezar a correr...


Contener los impulsos deja tu cuerpo tensado,
Como cuando esperas cualquier mínima señal,
como cuando te parece que te sigue una persona detrás y pretende robarte...
Uno se preocupa, pero tal vez aquel no quiera hacerte nada..
La paranoia sin embargo sigue, y estas atento a sus pasos..
Un movimiento extraño o brusco y estarías listo para salir huyendo..

Así me sentía... con las sombras mirándome escondidas en las paredes de los callejones, asomándose... con la impresión de que desde lo abstracto podía nacer aquello que llamamos magia, hacer aparecer lo que rompe con las ideas de lo "posible" e "imposible", dejando lo real en un nuevo estado,

” la realidad tomando una nueva dimensión del espacio”,
complementando a su forma final  la irrealidad como consecuencia.

Allí algo se salía del plan, las leyes eran quebrantadas para formar una bestia grotesca, el verdadero terror, la pesadilla encajando con el "plano real de la vida", desembocando en el nuevo gran problema.


Debía estar atento y reaccionar justo.

---


El lugar no me gustaba para nada, no traía ningun buen augürio. Y yo debía de alguna manera hacer de cuenta que pertenecía allí.. No sé por qué yo sabía eso,
saber que debía hacerles creer  a ellos que pertenecía allí, pero lo sabía.
Algunos de aquellos monstruos que encontraba de vez en cuando por el camino, me miraban más de la cuenta. Parecía que olfateaban el miedo o que veían en mis ojos que algo extraño guardaba.
Pero no podían aun intuir completamente que yo no era de ese lugar, más bien entendían que no era de confiar.

Así que caminaba con el corazón en la boca, pero sin reflejarlo. Aunque el tiempo allí me demostraba que esa mentira en mi cara no la podría sostener por mucho más. No sabría lo que sería de mí, si es que se darían cuenta de mi falta de pertenencia.




Así que de esta manera empezaba la historia. Estaba en un lugar desconocido y debía salir de allí. Los desconocidos que me cruzaban en algunos casos aislados, eran monstruos que debía hacerles creer que yo era uno de los "entendidos en el tema" porque algo extraño "vivía" y "se sabía" en aquella ciudad, debía hacerles creer que aquel era mi lugar también y que no estaba en problemas por visitar aquella morada prohibida. Como de una infiltración se tratrase.

El momento lo pasaba muy mal, como si en ningún momento yo pudiera estar tranquilo.

Cada vez que una silueta se formaba al final del camino, sabía que debía prepararme y rezar para poder llegar a mantenerme vivo por un momento más, ya que uno de ELLOS se acercaba.


Ellos eran de estaturas variadas, pero de muy similar aspecto. Humanos...
humanos???, desprovistos de ropa, con cinturones o tiras de cuero marrones bien ajustados que dañaban la carne, utilizados en algunas de las partes del cuerpo.

En sus brazos, en sus piernas, en su cara, y sus zonas íntimas. Algunos tenían los ojos cubiertos por dichos cinturones, pero lo más terrorífico era su aspecto delgado y sus cabezas más grandes que las habituales, con una protuberante nariz sobresaliendo en la mitad de su cara que terminaban en punta. Y una sonrisa burlona, hecha por algún loco científico experimentando con cuerpos.

Se sujetaba toda la piel de su cara de alguna manera en algún lugar detrás, en la nuca, estirándola repulsivamente marcando mas esa carcajada maligna.

Esas cabezas no se entendía muy bien como se correspondía con esos cuerpos, si bien el cambio no era extremadamente exagerado en cuanto a escala, era imposible ser sostenidas por esos cuellos flacos.


En cierto momento, cuando había avanzado bastante por aquel camino y cruzado varios monstruos... uno de ellos me miro con aquella forma característica. Yo me escondí de nuevo tras mi propio rostro y creé una barrera inescrutable. Mire directo a sus ojos para demostrar otra vez, que yo "pertenecía al lugar".

Pero me encontré con que no tenía ojos, sus parpados fueron desprolijamente cerrados con una grapadora, se podía ver la oscuridad del vacío por alguna de las pequeñas ranuras que quedaban. Me asuste aun más que al ver a los otros, de hecho me asuste como nunca antes en mi vida.

El se dio cuenta, lo supe, y salí a correr.
Nunca mire hacia atrás... no hasta estar seguro que lo había perdido.

Estaba cansado, el sufrimiento me desesperaba, mis pasos se hacían torpes y tropecé.

Caído mire al rededor, pero parecía que no me seguían. Un minuto que se trasformó en tres, termino de pasar, mientras yo me recuperaba aun caído.
Escuche un ruido, mi corazón dio un vuelco inesperado. Mire de donde provenía y él, él estaba allí...
"Todo termino", pensé.
Pero no se movía...

Solo se quedaba parado como un jorobado con sus brazos caídos pesadamente al costado del cuerpo... y la locura comenzo a desequilibrarme, con llantos y quejidos, porque aquel rostro repulsivo y sonriente, como un payaso de circo, me dañaba. Con un dolor que se incrustaba en mi alma... la aflicción del cuerpo pasaba desapercibido en aquel momento.
Por qué me miraba tan quieto? acaso se estaba burlando? a caso sabía que estaba tan perdido que no era necesario hacerme nada? Odiaba a aquella cosa que simplemente no hacía nada. Solo observaba con una sonrisa forzada.
Él...
Esa cosa... levanto su mano e hizo un gesto como llamándome, miraba detrás del camino como si supiera que alguien o algo iba a venir. Tal vez alguno de los suyos?. Entonces siempre con esa maldita sonrisa me invitaba mas insistentemente que fuera.

Me estaba levantando, y caminando con mis doloridas piernas hacia él. Estaba completamente cansado, no podía razonar bien, pero los últimos intentos de reflexión lógica estuvieron allí, cuando me acercaba de a poco a su ubicación.

Qué estoy haciendo? por qué estoy yendo con él? por qué estoy confiando? acaso porque es más fácil dejarse perder? acaso porque ya estoy rendido y soy un caso sin más sentido? Por qué no me alejaba corriendo? acercarme era lo único que podía hacer?


Me guiaba por un estrecho callejón.. lleno de basura y papeles. Yo me mantenía cerca. Escuchaba un sonido proveniente de su boca. Era obvio que con la cara tan tensada no pueda ni hablar, solo hacia quejidos inentendibles...

Llegamos a un alambrado. Con su mano desnuda lo aferró y tironeó. Veía como se lastimaba pero finalmente lograba su objetivo. A veces se ayudaba con sus uñas rotas y mugrientas, que eran bastante filosas.

El trabajo estaba hecho. Un agujero pequeño estaba abierto desprolijamente, pero suficiente para escaparme.


Antes de salir por el, mire al monstruo, de nuevo a su cara "feliz". Vi su carcajada burlona eterna, con aquella boca abierta en todo momento, sus dientes y su lengua también estaban descubiertos. Vi que de su lagrimal una gota caía y un vacio infernal se instalo en mi cuerpo para agrandarse desde dentro.. yo no era capaz de contenerlo. Como si de repente todo no valiera la pena, como si todo se vaciara de significado. No entendía absolutamente nada... ni siquiera por qué él me había ayudado.

Me fuí apesadumbrado, virando mi cara para ver si aun estaba allí, y si lo estaba.

No me dejaba de ver alejándome, quieto allí, tan miserable como yo. Hasta que estuve lo suficientemente lejos para dejar de percibirlo a lo lejos, detrás del alambrado.






viernes, 20 de abril de 2012

El punto infinito y el cementerio...

Ahí estaba el punto de ORIGEN...
el punto mágico...
el lugar resguardado...
al que nadie podía entrar por ningún lado...
el lugar escondido
el punto infinito
el big bang dentro del cuerpo contenido
una barrera densa lo contenía, un peligroso campo magnético


y dentro una luz...
lo único vivo a quilómetros y quilómetros de distancia.
La base de las existencias, observada por su guardián...

 la densa y eterna oscuridad.


---

Dicen que está más allá del cementerio, donde las muchas estatuas grises y añejadas esperan la llegada de nuevas ideas muertas.

Allá, donde las rejas retorcidas marcan los límites donde se entierra el terror del misterio. Usted puede ir comenzando la oscura travesía en aquel portón...

Se dará cuenta que al parecer una influencia gótica definió el lugar.

El sendero empedrado... los mausoleos prohibidos, las tumbas variadas con frases memoriosas del muerto que reposa, y el silencio, ese silencio que incomoda. A veces la niebla parece bajar al suelo y regalar un decorado digno de un sueño.



A veces ilumina entre tramo y tramo un farol o una lámpara.. pero se precisa de una propia para ver adecuadamente, ya que no es un lugar que necesite iluminación.... allí está lo muerto es necesario que recuerde. Usted debe tener precaución.

Lo único capaz de observar en la mitad de la noche como si fuese a plena luz del día, son aquellas macabras estatuas... que te mirarán intrigantes. Quizás alguna te ayude regalándote visibilidad con su estropeada lámpara de mano. Te preguntarás quizás quién o qué la mantiene encendida? Pero como siempre, no te retendrás allí. El miedo puede terminar de acobardarte si esperas demasiado tiempo quieto... o quizas te hagas piedra como aquellas esculturas muertas, o la quietud se meta por tus adentros, dejándote para siempre en el cementerio. 



Y qué se podría pensar de los árboles? tal vez están allí desde que se construyó... tal vez los plantaron por alguna razón...

quizás para decoración, o simplemente para equilibrar la naturaleza, que haya algo de vida en el desierto antiguo de penas.

Tal vez algo se trasmitió a dichos árboles, tal vez tengan conciencia y sentimientos... pues crecieron retorcidos y malignos, llenos de ramas y ramas que producen escalofríos: las garras del misterio.

 Quizás no te debas acercar a ellas. O serán las sombras que las alargan hasta hacerlas siniestras... arrastrándolas por tus piernas.


Cada quien que vaya al cementerio, se dará cuenta que al llegar allí, no se puede avanzar más que en los tramos finales de sus límites, donde los aguardarán aquellas ya mencionadas rejas dobladas, como si cada barra hubiera sido forzada y maltratada, llegando a ángulos extraños. Las mismas se retuercen en si mismas en un acto de horror... y en sus extremos, con puntas, nunca dirigidas al mismo sitio. Sin embargo siguen cumpliendo con su función de protección, aunque su anatomía haya sido deformada.
Quien vaya allí, al cementerio, se dará cuenta que es un espacio perdido, donde predomina el silencio, y se echa de menos las risas.


En un sector de aquel cementerio, se alzaba una pequeña construcción, una parada de reflexión, las maderas creaban un hexágono y encima un techo tejado, libre de paredes para poder observar el paisaje sereno. En él hay bancos que se enfrentan de cada uno de los lados.

Dicen que quien vaya allí.. podrá ver a lo lejos las damas de la noche, los fantasmas de bellas mujeres de las cuales no se sabe sus nombres.. corriendo entre las tumbas. Cómo murieron? quiénes son? quién habrá sido su pareja? ...

jueves, 19 de abril de 2012

Algo venía con las noches...

No siempre su vida había sido así...
Ahora la noche llegaba triste...
Como si la mágica luz de las estrellas habrían menguado..
Por alguna extraña razón aquella oscuridad llegaba inapropiada..
...


Se acostaba en la cama listo para dormir
Pero algo lo acongojaba...
y pensaba en cómo podía vivir así?


Sin embargo tomaba fuerzas en un instante
y simplemente dándose aliento se disponía
a descansar por fin..


Los días eran más llevaderos que las noches...
el podía reír como si se hubiese olvidado,
Pero no podía mentirse tanto,
Él sabía que algo lo perseguía..
le gustaba hacer de cuenta que lo había evadido por un rato.


La noche, llegaban más temprano que tarde otra vez,
y como ya no era tan extraño, le costaba dormir...
pegaba su cabeza contra la almohada,
y con sus ojos bien abiertos soñaba despierto...


si alguien supiera lo que el veía en aquellos momentos


De alguna manera su vida se había trasformado en un tormento
esperando a encontrar algo...
Se había levantado porque era lo único que podía hacer
casi obligadamente al día siguiente...


Pero lamentablemente lo sabía...
sabía que las risas nunca eran las mismas,
nunca habían perdido tanto sentido
como si su interior fueran vaciados


Se miraba al espejo yy..
no lo podía creer...
es que.. tanto se notaba en su cara?
aun así, se despabilaba y se miraba de nuevo
detalladamente sus facciones...
y salía después de quedar satisfecho
convenciéndose que nada malo había
mas allá de su fealdad..


nadie notaria hoy que su vida
había terminado..
como tantas veces antes no lo habían logrado..

---

Quería que todo fuera como una película sobre la valentía... (xD)
él iba a esperar el momento adecuado para dar la gran sorpresa,
para dar el vuelco inesperado en la historia...
cuando la vida menos lo espere, el estaría explotando el potencial
que lo acercaría a los dominios de su mente...


Pero la vida no era una película, ni mucho menos un cuento
de final feliz...
y sus expectativas se perdían, sus esperanzas se iban al recordárselo..


su pecho se desinflaba como un globo pinchado..
y volvía la mirada perdida en las sombras de sus pies.


No podía permitir perderse en la nada..
elevaba su mirada al cielo...
a la inmensidad..
haber si algo allá arriba lo inspiraba..
tal vez la hermosura del espacio..
la potencia del cosmos..
la magia de la naturaleza...


pero quién le respondería a aquella mirada?
quién lo miraría directo a sus ojos...?
quién le daría la palmada en la espalda que tanto necesitaba?
¡?
NADIE

...

--

Entonces se enfurecía...
tal vez sin sentido..
como si alguien lo habría
abandonado, como si lo habrían traicionado


y su mirada triste se tornaba iracunda
tal vez no había nadie allí como para enojarse
pero prefirió enojarse con algo que lo había olvidado
más que entristecerse definitiva y terminalmente porque aquello falte,
era más atemorizante saber que estaba realmente solo...

Entre mundos...



Abrí mis ojos... mis ojos pesados..
El estrepitoso sonido de la lucha llego a mis oídos...
y el impacto de la violencia choco contra mi cara..

El sudor caía por mis mejillas... me encontraba agitado...
De alguna manera me había olvidado que estaba allí, en el medio de una guerra medieval...
como si me hubiese nublado y quedado paralizado. 
Lo único que supe es que no entendía nada..
miraba a mi rededor y solo había guerreros que intentaban matarse los unos a los otros...
Empecé a temblar del miedo...

Pero algo de repente expulso esa sensación... un ardor eliminó ese cáncer de miedo. Al igual que alguien que toma un trago fuerte de licor, sentí que la energía de mi mente me incendiaba el cuerpo recorriéndolo desde arriba hacia abajo.

Y mis pies avanzaron por primera vez, y mis manos apretaron el mango de la espada.

Ese debilucho estaba perdiendo, se lo veía claramente en la torpeza de sus movimientos, en el gesto de su cara. Aquella maza inmensa cubierta de acero lo iba a matar. Parecía burlarse entre su barba abultada y rubia de nórdico.
Mis piernas se movieron rápido, me pare frente a ellos y mis manos hicieron el resto...
No me quede quieto sino mas bien salí disparo chocando multitudes, pisando cuerpos tendidos en suelo, una especie de total descontrol y concentración me atenazaron, de alguna manera yo estaba cambiado, pero desde un aspecto de personalidad.
Alguien me miró... desde algunos metros, por detrás de toda esa movida que iba y venia... muchos eran lo que estaban peleando enfrente, pero supimos directamente de que se trataba de un desafío... nos dirigimos al encuentro.
Estúpidos se interponían, con caras estropeadas y feas que morían de un solo golpe. A uno ni necesite matar, lo empuje lejos.
No había tiempo para frenar. El encuentro probable finalmente se produjo. Frente a frente. Y en el siguiente segundo íbamos a intentar abatirnos...
Que estoy haciendo? recién en ese momento me pregunte... tan tarde quizás.
Cómo es que yo había llegado allí?  Cómo me había trasformado en eso?
Había esparcido cuerpos decorando el suelo rojo ya manchado de sangre tan fríamente, tan insensible, quien era? de donde surgió esa fuerza? de donde sale la violencia?.

Los dos golpeamos tan fuerte que casi se nos cae el arma. Y nos quedamos segundos largos escrutando en los ojos del otro. No había razón de mentirme a mí mismo. El golpe gastó más de la mitad de mis fuerzas, mi energía menguaba rápidamente. La tensión hacia que incluso quedarse quieto era un esfuerzo costoso, una lucha por no desmallarse.
No hay tiempo para la ensoñación, si realizaba el enemigo tan solo un golpe certero me mataría. Debía atacar yo, aun estando cansado. Debía arriesgarme. Ahí fue cuando me di cuenta que los dos estábamos exhaustos.
Empezamos a incorporar e intercambiar golpes con movimientos complejos y armoniosos demostrando habilidad con la espada. Pero siempre el otro sabía bloquear o esquivar aun por un pelo.
El terrible guerrero de dos metros por dos metros tiro su espada. Acto seguido se arrodillo, se saco el yelmo e increíblemente tenía mi misma cara.
Todo se desvaneció... como miles de fantasmas esparciéndose por el espacio, realmente asustados, absolutamente Todo se esfumó. 
Yo volvía a la vida "real"... o quizás caía en el mundo que llaman verdad, o quizás caía simplemente en otro mundo y estaría condenado a vagar entre mundos distintos por siempre, mundos que solo a veces vuelvo, y otras veces conozco como nuevos..

lunes, 16 de abril de 2012

Viendo desde la colina...

La noche era hermosa. El cielo estaba iluminado por miles de estrellas intensas, la luna se juntaba con algunas nubes y el viento limpiaba el aire. Yo me encontraba sentado en una pequeña colina, que me hacía sentir sin embargo en la cima del mundo. Desde allí se divisaba la ciudad…
Mis ojos vibraban por los colores y el impacto de la belleza. Me resguardé agazapándome. Y seguí mirando como un niño asustado entre las sabanas, asomando la cabeza de entre mis brazos, totalmente asombrado. Después miré a mi lado. Estaba solo. Supe en ese instante que quería compartir el momento más que nunca. Ahí fue cuando recordé…
“Estoy soñando…
 pero entonces porque no estás acá conmigo??”

domingo, 15 de abril de 2012

El puzzle....

No hay manera de que mi mente se libere de aquellas cosas feas que la enferman...
De aquellas cosas que ví, como si la vida real se trasformara en una horrible pesadilla, resultante de la peor historia de terror…

 ...

Las imágenes lamentablemente se quedan,
 se quedan en mi interior…

 ---

Cuando aprendes a mirar con la “otra mirada” comprendes que cada persona puede ser una bestia perversa sin compación, incluso escondido en amistades.
Puedo estar seguro que jamás entenderás la perdición que no te dignarías a ver nunca, MI perdición.


Y es que nunca podrías creerme


Entender como es el verdadero desgarro del alma...
el llanto incontrolado...
el tormento de la voz susurrando en tu cabeza...
las noches de desvelo por buscar la respuesta que hiciste que buscara

tal vez esté enterrada en mi cuerpo… voy a desangrarme por encontrarla…

cuando intentar estar bien se convierte en una obligación...
que vas a hacer?


---


El tímido niño es amenazado, comienza a armar el rompecabezas con miedo.

Le tiemblan las manos y los nervios le resbalan de sus manos pequeñas y sudadas cada una de las piezas, haciéndolo parecer un torpe, como si se tratara de un tartamudo en el medio de una lección. Él… no puede completar el puzzle aun con su esfuerzo… y eso lo desgana.


No hay margen para el error. El tiempo lo apuraba… y ya comienza a sentirse mal. Aun nada había terminado pero se siente perdedor... aunque su dignidad lo hacia seguir. Saben a lo que me refiero... como cuando un juego ya está perdido pero queda tiempo… a veces contamos con segundas chances, "más vidas", que podemos aprovechar, de tal manera que nos sirve de práctica para la proxima vez, no es así?… solo que acá la impotencia, la frustración y el miedo se hacían evidentes al no contar con esas segundas oportunidades...



Como podría él completar el rompecabezas de millones de piezas en un minuto...??

mira de reojo el tablero enorme e imponente que lo deja bastante chico...
lo deja en un océano inmenso de confusión… se quiebra y se paraliza asustado.

Entonces algo se descoloca en su cabeza, en un instante reacciona y se arranca el corazón, una de las piezas,

... y lo mira insistente en su mano…



El tiempo ya había muerto,

ya no quería apurar al niño, ya no le veía el sentido de hacerlo, por qué darle sus segundos a alguien que no se lo merece? ... ya no tiene razón de ser... y cierra sus ojos decepcionado.

Pero el niño comienza a conocer el futuro, acerca hacía sí aquello que se asomaba sutilmente entre las sombras, aquello que se mostraba indirectamente en cada cosa…

ya sabía que moriría igual y de todas maneras, no hay chances... sin embargo por alguna razón solo sonríe de la tensión, no pudo evitarlo...

Entonces el tiempo se despierta y aunque él  esté  ensimismado y no pueda ver sus ojos... aunque ya no vea sus brazos...

el tiempo se hace cómplice observándolo mirar y pensar tan enfocado. Así se dispone hacer más suaves sus movimientos cuando menos se lo espera...

Parece que la información.. El fluir de la amorfa sustancia dentro, está directamente relacionado con la velocidad... el tiempo es relativo...


Así es que el niño reflexiona… alejando al tiempo de su mente como obstáculo, intenta decidir si es que se dispondrá a intentar armarel rompecabezas lo mejor posible aunque no llegue, de hecho ya era imposible que lo haga..

oo

si se dejaba vencer...? ya que a veces hay que aceptar las derrotas..



“hay sentido para seguir...??”


...
El monstruo se ríe por primera vez…
Adjudicando la derrota del niño…

pero él lo sabe... él lo entiende... por primera vez

ubica la pieza... después de la larga racha mala que había tenido, en donde largos segundos fueron tomados por la indecisión y la equivocación, pero al fin... la pieza encaja a la perfección...
el niño se entusiasma y siente la fuerza para seguir y demostrar que el podía....

lamentablemente el tiempo ya se acaba.. incluso recién lo hizo...........................................



---

A veces no se trata de vencer al enemigo, a veces se trata de vencerse a uno mismo
Aunque el tiempo destruya jamás podrá contra la verdadera potencia...

jueves, 12 de abril de 2012

Sentado en el muelle...


El viento chocaba contra los pliegues de su ropa...
 jugaba con su pelo. Nunca lo tuvo muy crecido, pero en aquel momento le gustaba la sensación de estar algo mas escondido, entre esa maraña arremolinada.
De todas maneras eso no importaba, ni nada importaba. La vida simplemente ya no era la misma.
 
 
Se encontró de nuevo solo allí, sentado en el muelle, mientras el agua se movía tranquilamente unos pocos metros más abajo...
 
 
Su cara era pálida y con un temple serio. Sus labios finos estaban completamente cerrados…
ni una sola palabra. Y… un silencio incomodo en su cabeza.

El viento salvaje parecía querer reanimarlo, aumentaba su velocidad por momentos, lo quería zamarrear de un lado a otro... pero una vez más, el intento era inútil.
Él no estaba en realidad en aquel sitio, él no estaba en ninguna parte. Sólo silencio.

Si alguien viera esa tragedia...
no el hecho de percibir a alguien mal sentado allí, intentando estar tranquilo.
Si viera la lucha de la vida, de la naturaleza queriendo hacer sentir algo a aquel cuerpo.
Como una niña inocente intentando que su hermano tirado en el suelo reaccione. Pero nada va a pasar. Su hermano, estaba muerto.
Ella sin embargo le hablaba como si no lo estuviese, jamás entendería en ese momento que ya era tarde, que sus pequeños quejidos tirados al espacio vacío no serían decodificados. El eco de su voz quedará vibrando en aquel sitio esperando a que su hermano lo escuche. Perdido en el tiempo, sellado en la memoria.


El tiempo, el tiempo era diferente. El reloj marchaba más lento, respetando su dolor.
Nada era capaz de romper el silencio interno... pero desde el exterior el efecto era constante. Las maderas chillaban, como si el lugar fuera una silla mecedora y la viejita nunca se iría...

En los alrededores se podía ver el contraste de las diferencias con la escena...

Un perro abandonado buscaba comida. Lo que trasmitía su gesto no era lástima, ni tristeza, sino que una normalidad un tanto emparentada con la cotidianidad.

En la vereda un chiquito corría de la mano con su madre...

-"vamos que ya se viene la tormenta"- dijo dulcemente,
parecían divertidos de la aventura de correr...

Las calles desoladas. Donde estaba la vida?.. tal vez, en aquella hoja de otoño revoloteando por ahí.

Sin embargo aparecía un pajaro que se resguardaba en un árbol y llegaba a su nido junto con sus pichones y amigos.

Una pareja en el tercer piso de un departamento cercano, estaba discutiendo por idioteces, incrementando su intensidad. Las palabras eran mudas detrás de las ventanas.


El pequeño parquecito para niños estaba dormido, ya había pasado un tiempo desde que el último niño jugara con él. La arena estaba lisa y limpia. Los dos caballitos en su eterna pose esperando a que alguien se suba sobre su lomo otra vez. Las hamacas, los sube y baja, el tobogán y la rueda giratoria, reflejando una tristeza extraña. 
Tal vez nadie vuelva nunca más.

Y él simplemente allí sentado. Totalmente abstraído de todo, como si jamás le importara que aquella tormenta apareciera.

Pero en el inmenso "sin sentido", al fin hubo algo... una reacción, un movimiento...
El suspiro se junto con el viento, se disolvieron formando uno volando por el espacio.

Los ojos volvían a mirar... él fue consciente de su ensueño, aquel que no era capaz de controlar. Se pensó en cualquier momento, sólo perdido entre sus ideas y... lo lamentable de su propia imagen al verse lo desanimaba aun más. Su campera de cuero se volvió fria. 
Él, se encontraba en algún lugar…
no en aquel muelle, no en un país, no en una ciudad o barrio, no allí sentando... Él se sentía adentro, adentro de sí.
Pero estaba tan débil y con tanto dolor...

Hizo el ejercicio de recordarse, de recordar su rostro, y paso una mano por sobre la superficie de su cara. La textura de su piel, las imperfecciones, el tamaño de cada facción. Quién era? el aun no se conocía...

El momento era difícil, pero el debía seguir. El impulso de las ráfagas de viento no lo ayudaba, así que aspiro el aire con potencia. Intentado que se desborde de sus pulmones y lo empape a su verdadero yo, en algún lugar, adentro.
Si bien el esfuerzo por ayudarse no era suficiente, al menos era algo.
Se dio cuenta que debía alentarse...
mientras la energía caía en la frustración mas inmensa... sabía que debía luchar contra la muerte, la muerte en vida..

"vamos... Vamos".. se quejo tristemente, tímidamente, sufridamente.

Al menos con aquel cuerpo, si bien no era realmente él mismo, aun podía ayudarlo de alguna manera.

"aun estas vivo.."
las palabras se perdieron arrastradas por el viento...

y de sus labios se asomo una sincera sonrisa mientras el asombro hacia nacer una nueva idea dentro de su cabeza...