Seguidores de lo oculto

miércoles, 29 de agosto de 2012

Angeles y demonios...



"... lo único que arde en el infierno es la parte de ti que no se va de tu vida. Tus recuerdos, tus vinculos, los queman todos allí. Pero no para castigarte, sino para liberar tu alma. Así que si tienes miedo de morir y te estás resistiendo, verás diablos arrancandote la vida. Pero, si estás en paz, los diablos se volverán ángeles que te liberen de la tierra. Es en la forma en que lo mires.”


jueves, 23 de agosto de 2012

Él, él, la chica y el perro...




 

Llegaba un momento de su vida que su cabeza parecía perder el control.
No es que todo este hecho un desastre... pero extrañaba los momentos anteriores. Pensó en que es verdad cuando dicen que hay que disfrutar cada momento, entonces... no importa todo lo que lo hayas disfrutado, uno siempre piensa que podría consecuentemente dar el doble de besos.. salir el triple de veces... abrazar hasta el hartazgo del otro.
No es que su vida sea un desastre, pero él lo sentía como tal. Sin embargo lo que lo había llevado a pensar así, era su fracaso en la vida social y haciendo énfasis en el tema de tener una pareja.

Se encontró con que una noche volvía a su casa de haber terminado un paseo y cada paso se le hacía más pesado. La frustración propia lo consumía. La idea de saber que fue una basura, de ser tan poco, de perder tantoooo... eran cosas que lo presionaban contra el suelo.
No podía volver... no podía.
Entonces decidió regresar a la plaza, al menos estaba más cerca.
Allí suspiro sus penas y lloro como nunca bajo la mirada asomada de la luna anaranjada.

Ya era muy tarde, su familia se preocuparía, incluso comenzaron a llegarle mensajes de texto, pero a él no le importo. Solo quería encontrar un rumbo mientras permanecía agitado y tembloroso. Pero cada vez que parecía encontrarlo, se le perdía la razón, el sentido, la fe.... cada vez que tenía en la punta la respuesta, la compasión, el consuelo, todo se iba, formándose una laguna, un caos que lastimaba la mente. Tanto esfuerzo por encontrar el paraíso, estaba casi llegando, cuando todo se derrumbaba tan simple y rápidamente como el soplo de la arena en una mano.

Aquella sensación no se apartaba, el lo recordaba como punzadas de dolor, de a ratos algo lo tomaba y lo exprimía por milésimas de segundos en una agonía inaguantable, extrema, como si algo se acordase de a ratos que él debía sufrir. Y allí, allí se le presentaba la secuencia de la tortura, un pasado mostrado en instantes, cada uno de ellos correspondía a un nombre, el gesto, los abrazos, su mirada, sus formas, su voz, su sonrisa.

Estaba a punto de tirarse a un tren... de cortarse las venas. Quería morir, más que cualquier otra cosa, no podía aguantar su humillación. Se tapaba la cara aunque nadie lo viera...

pero él sabia, sabía que en las sombras más profundas algo lo veía. Su imagen pública se destrozaba, se imaginaba a sus mejores amigos, a cada chica de la cual gusto, en frente de él, riéndose. Y hasta su familia.
 
El joven imaginó que su pecho hinchado iba a explotar, se dejo caer y pensó en morir ahí mismo. Pero la muerte no llego.
Entre quejidos y muchos, tantos lamentos, se desvaneció cansado.
Habrán sido pocos minutos en el que se levanto. Fue cuando noto algo extraño.

Su rostro no estaba exactamente en su sitio, mas específicamente sus límites habían adoptado una forma diferente, la sensación en su piel le decía claramente que antes fue de otra manera, algo lo había “tratado”, retorciéndo la materia para amoldar su estructura. Así que se asusto y se levanto de un golpe, allí en la plaza aun de noche y sin nadie dando vueltas al igual de cuando había llegado. Pero la perspectiva del mundo que se le descubría era diferente, todo era diferente. El piso estaba más cerca así que vio sus pies. Noto unas extremidades imposibles. Él, se había trasformado en un perro.

Su hocico se distinguía ahora alargándose debajo de sus ojos.
Era... era un sueño, seguramente era un sueño. Empezó a correr por las veredas desesperado, atravesando las calles.

Un perro vagabundo se le acerco rápidamente entre unos tachos de basura, pero no supo qué hacer. Su gesto de desconcierto fue perfectamente entendido por el animal, tan claro, como si le estuvieran hablando en su idioma.
Así que este le mostro sus condolencias y luego con un pequeño sonido elevo su cabeza expresándole seguridad y fuerza ¡Humm! mientras la mirada se hacía seria pero a la vez amigable. Consecutivamente se fue despacio.

Cerro sus ojos fuertemente, intentando de cierta forma despertarse una vez abrirlos nuevamente, aunque todo seguía igual.

No quería que el sueño sea una pesadilla, necesitaba que las cosas vayan por cierto rumbo. Pensó en las posibilidades con lo que le entró unas expectativas enormes por ver ciertas cosas que solo se podían ver desde esa forma.

Trotó un poco más, desviando su mirada a perros feroces que desearían comerlo si se acercaba a ellos. Cuando de repente encontró conocidas las calles, los arboles, la fragancia del lugar.

Atentamente observo la casa de enfrente. Recordaba su forma, incluso de como era el interior.
Se sentó al lado del pequeño alambrado que había que pasar antes de llegar a la entrada, como si esperara fielmente a su dueño, luego se quedo dormido.
Las primeras luces lo levantaron, el sonido de un pájaro se escucho alegre.
No sabía cuanto tiempo pasó, pero supuso que seguía siendo normal encontrarse en un sueño.
El barrio era agradable en la mañana, algunas bicicletas pasaban, también algunos autos. Se imagino persiguiendo sus ruedas, pero despejo rápidamente esa idea. Era chistoso.

Se escucho un click, la puerta de la casa se abría y salía de ella una chica.
Paso posteriormente por el pequeño portón del alambrado y lo acaricio. "Hola perrito" largo cariñosamente.

Siguió sus pasos hasta la esquina donde ella tomo un colectivo, entonces estaba seguro, esperaría a levantarse, ya que seguramente eso debía suponer el final.

Nada parecía que iba a suceder ni nada sucedió. Le resultó extraño, era muy largo para ser un sueño con lo que entro en pánico. Quedarse así, de esa manera? que haría? que sería de su vida?

Minutos después volvió a la plaza donde un gentil hombre le tiro un poco de pan al igual q a tantos otros perros. Entre ellos se encontró de nuevo con el perro vagabundo que había visto antes lo que le produjo una alegría que seguramente se notó.

Se saludaron y corretearon y jugaron. En cierto momento le pareció que la mañana avanzaba muy muy despacio, para luego la tarde pasarse volando. Los tiempos del perro son muy diferentes. Se te puede pasar el día si no dejas de buscar un tesoro o si seguís algún rastro de lo que sea.

Entonces, no podía creerlo, debía a esperar despertarse para ir a su casa, o al menos cambiar de forma en el sueño para hacerlo. Debía ir de todas maneras. Extrañaba a su familia, aunque sea un sueño debían estar preocupados se imagino.

Al llegar a su casa vio por la ventana a su familia contenta y despreocupada. Los observo con aquella sonrisa de par en par como las películas. Algunos integrantes se habían sumado, sus hermanos tenían pareja. Lo más raro fue, verse a él mismo en forma humana apartado, sobre aquella mesa sentado. Él lo miro directamente y eso no le gusto. No le gusto en lo absoluto.

No podía atravesar las rejas, intento colarse pero estas eran demasiado ajustadas para que el quepa. Porque no se había hecho gato? se lamento…

Prefirió dirigirse al lugar donde se había sentido mas cómodo hasta entonces, nuevamente la plaza, aunque ya la noche caía sugiriéndole peligro, pero por qué?. Allí esperaría su trasformación o despertarse. Pensaba en que de alguna manera tenía que seguir con su vida y hacer algo por él mismo. Aunque eso mismo era justamente lo que siempre habría intentado hacer.

La noche llego. Él recostado cómodamente entre el verde pasto. Vio muchas personas pasar, niños jugar, abuelos, jóvenes hablar, alguno leía algun libro, otros simplemente paseaban, ellos le recordaban a él.

Estiro su cuello cuando pareció notar una figura reconocida y allí se acercaba, la chica. Ella fue directo al punto que de seguro habría planeado, se sentó cerca de un árbol.

No lo pensó mucho, fue hasta ella y la acompaño sentándose también a su lado. Fue cuando notó la tristeza más pura en su cara devastada, emanaba un dolor desde sus ojos perdidos. Tarde se percato de él, entonces lo tomo entre sus brazos y lo abrazo fuertemente junto con las lágrimas que brotaban rápidamente.

El cerró sus ojos por la intensidad del momento y se imagino con sus brazos humanos rodeándola a ella por igual.

De alguna manera había un contacto, y si bien tal vez era su impresión ella sentía ese abrazo mutuo. En ese momento comprendió. Allí se desvanecería todo lentamente y él se levantaría del sueño.

 

Aunque... la idea lo desconcertaba, había sido muy largo para ser un sueño... y así se dejo ir.
Cuando miraría un perro... jamás lo volvería a ver con los mismos ojos.
 
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Simbolismo y metáforas...
El perro vagabundo sería la amistad, el aliento, la figura conocida, amigos y familia.
Transformarse en perro simboliza estar ahí aunque las personas nunca lo notaran o no sepan que esta realmente con ellos. La fidelidad  inquebrantable en una "tarea".
La trasformación muestra un cambio profundo, la angustia, el desconcierto. 
 
El señor que le entrega comida es la vida benevolente que por algo nos mantiene con vida.
La plaza es un lugar especial para mí.
Verse a si mismo significa tomar responsabilidad con uno.

martes, 21 de agosto de 2012

Lluvia, sintonía y la dimensión paralela...




La vida se le había abalanzado encima como si se tratase de un fluido moviéndose de las formas mas extrañas en torno a él, a partir de la voluntad del tiempo, adoptando unas posturas inexplicables. Simplemente pasó sin darse cuenta, como si alguien se quedara inmerso en sus ideas, trasformando un segundo en horas completas, para luego enterarse de sus problemas.

La vida había avanzado como si una persona tuviera un reloj mágico, adelantando tan velozmente el tiempo que abrió así una dimensión paralela en donde los demás se movieran a velocidades supersónicas mientras él se mantenía igual.

La vida había avanzado arrolladora mientras él se quedaba ensimismado, caído en el vacío más absoluto donde se abrían sus fantasías y sus temores. Allí pensando en todo mientras no tenía nada.
Se había dado cuenta de su cuerpo inmovil, de su expresión que se mantenía impresa en su cara, de su mirada perdida que de repente encontraba rumbo en la "realidad"... si, estubo en algun lado lejos de todo.

Se imagino entonces, que no importa lo que había hecho hasta ese entonces, la vida lo arrojó allí. Sin embargo ese lapso en el que él se desvaneció entre pensamientos, en realidad, de alguna manera, había comenzado desde un momento muy anterior, incluso desde cuando inició con aquello.

Se vio riendo, se vio jugando con sus amigos de chico, se vio superando problemas, se vio llorando tanto. No tenía consciencia alguna de cuanto pasó y superó, pero se dio cuenta de que fue mucho. Tal vez había dormido por tantos días y “algo” quiso advertirle de ello….

Se despabilo y se enteró que estaba en una habitación sentado junto a una mesa. Los vidrios estaban borrosos por la lluvia que se escurría fuera.

No pudo creerse sentado, cuando es que llegó ahí?.

Se fue hasta la habitación donde durmió. Al rato estaba reincorporándose en una noche más lluviosa que la que aconteció en la tarde, con el sonido de la radio desintonizada en alguna parte... entonces prefirió que los sonidos se vuelvan hacia algo más conocido y agradable.

La voz del locutor era profunda y clara. Parecía pertenecer a un hombre normal, pero sin embargo ya ingresaba a la tercera edad, de todas maneras era increíble su energía y potencia. Seguramente era uno de esos hombres que viven ciento y pico de años, cosa que resultaba reconfortante cuando uno esta tan acostumbrado a su compañía.

"Noche lluviosa en Murbreez... me recuerda de algún modo como de niño me asombraba mirar por la ventana de mi casa, como el mundo de alguna forma cambiaba" … “ era interesante notar como las conversaciones adoptaban otro grado de profundidad”… “eso hacía que de niño lo tome al momento como algo especial”.

(...) "de vez en cuando nos viene bien para pensar en otras cosas, no creen amigos?" ... " Y les tengo que comunicar que estamos en los estudios con un personaje conocido de por aquí. Los turistas nunca tardan en enterarse de él o escucharlo nombrar... me refiero a Derek Neils. Ya sabes… pueblo pequeño, todo el mundo se conoce...  Intentamos darle el espacio a todas esas personas que vemos diariamente en nuestras vidas... es una costumbre nuestra y nos agrada…

Hola Derek"....

"Hola Mike... un gusto estar aquí"…

"También es un gusto para nosotros... te agradecemos que hayas podido venir con este tiempo que parece un demonio... escuche que algunos árboles se cayeron obstaculizando algunas carreteras. Así que empezaba a prepararme para un programa diferente, tal vez llamaríamos a la señora  Brooks para que nos cuente alguna anécdota, siempre tiene alguna propia o de sus nietos" (sonido de risas)

"Vaah que mejor día que este para estar aquí? Aprovecho para enviarle unos saludos a la señora Brooks  si nos está escuchando que es lo más probable. No te preocupes, me acuerdo del libro que me pediste"

"Bien así que si están listos... vamos a escuchar al famoso cuenta cuentos contarnos una historia especial para estos días donde las nubes aparecen y nos invaden... sabemos que no serán muchos los que anden escuchando, pero eso es lo que hace más interesante de estas experiencias compartidas, que justo estés ahí, y que nosotros justo estemos aquí".....


Mientras la voz inundaba la casa, él se erguía sobre sus pies y caminaba. Algo dentro, en su sistema, le decía aun que quería quedarse en la cama.

Se dirigió por el pasillo hasta la habitación de sus padres... le hecho una mirada y el cuerpo tieso de su madre se mantenía por esas sabanas sucias como una oruga.

En el living el televisor estaba encendido y el padre dormía con aquel ruido de una comedia estrepitosa. Seguramente, prefirió quedarse viendo algo hasta darle sueño. Se encontraba casi de la misma forma que la madre, con las manos pegadas al tronco y los pies juntos, solo que se inclinaba mínimamente sobre su lado derecho... las sabanas envolviéndolo hasta su cabeza...

Lo dejó en paz y fue hasta la cocina en donde se preparo un té. Después de eso, quiso dar un paseo, tomar aire porque el encierro lo estaba asfixiando. Primero apago las luces que iluminaban tenuemente la casa.

Se preparo vistiéndose para la ocasión, con un saco, un sombrero, más que nada por costumbre y unas botas. En la puerta, se acomodó el cuello largo para que lo protegiera y tomó el paraguas.

Cuando salió la intensidad del sonido se elevó considerablemente pero aun sin molestarlo.

Nadie afuera. Algunos faroles defectuosos se apagaban mientras los atravesaba. Llego a la plaza donde observó la escultura seria de algún fundador. Bordeó el parque de diversiones y se detuvo en el lago.

De alguna manera era hipnotizarte ver las gotas caer sobre aquella superficie, mientras esparcían las ondas desde el punto de impacto hasta desvanecerse de a poco con aureolas mas grandes. Cuando se dio cuenta supo que podía pasarse horas simplemente viendo el efecto de aquel fenómeno discordante en todos lados. Incluso el salpiqueo en superficies mas solidas que creaba como una aura muy pequeña en aquel banquillo, en aquel farol, en las escalerillas, en el tejado de una casa.

En un momento le pareció que su mirada seria sobre aquellas nubes malas, las intimidaría, abriéndose para mostrar un cielo impresionante lleno de estrellas brillantes. Pero eso jamás sucedió, ni sucedería. Por qué entonces esa seguridad?

Antes de irse, notó que una figura a unos metros largos de él, se acercaba al lago, había surgido entre aquel negocio que parecía cerrado. Se corrigió... no parecía, ESTABA cerrado.

Esto le produjo una extraña sensación... también fue tan o más extraño, que justo aquel lleve un saco tan parecido al de él, y el sombrero, e inclusive un paraguas en su mano, que jamás abrió aunque las gotas lo atacaran intensa y continuamente sin frenarse. Este señor se apoyo sobre la barandilla.

Pasaron un par de minutos hasta que decidió retirarse. Pero antes de esto le dio un susto grande cuando el sujeto lo miró directamente a él. Podría haberse confundido, sin embargo era algo que pensaría luego. Esto hizo que se largara de allí inmediatamente. No es que creyera que le haría daño, no obstante lo incomodo con el miedo mas absoluto. Aquel rostro era imperceptible desde aquella distancia.

Regreso a su reconfortante casa, la momentánea visión de un pájaro muerto a un costado de la calle lo llenó de tristeza y lo distrajo un rato de aquel hombre que había visto.

Apartó a un costado sus botas y el paraguas, dejo el saco en el perchero de pie junto a su sombrero.

Se escucho un ruido de pasos de zapatos sobre el piso alfombrado del pasillo que se elevo más que el sonido propio de las gotas de lluvia afuera.

Él, entonces, se dirigió al sofá donde descansaba el padre que se quedo dormido antes. Pero seguía en la misma posición que lo había encontrado... y la televisión iluminaba las sabanas y descubría su forma en diferentes bizarras tonalidades. Debió ser su madre la que se encerró en el baño supuso. Apagó la tele para posteriormente corroborar su hipótesis. Efectivamente la puerta del baño estaba cerrada, la luz se asomaba sobre la ranura debajo.

Solo se saco un poco de ropa y se recostó sin taparse ya que estaba muy cansado. Olvidándose también la radio encendida.

"Así... se fue hasta su casa… y se recostó como si nada hubiese pasado, mientras una idea le rondaba en la cabeza: "parece que cada noche extraña en donde la lluvia la decore con fantasmas, y cada vez que las acompañe una radio defectuosa sonando con sus sonidos desintonizados para las sombras, se estaría creando una dimensión alterna en el cual uno vive sin darse cuenta ..."

miércoles, 15 de agosto de 2012

Trabajo para las sombras




Trabajo para las sombras


Quien sabría que realmente en los oscuros callejones sin salía, dispersados entre la red de caminos de las ciudades y pueblos, se escondería una criatura?

Quien se creería el maravilloso engaño de la historia terrorífica en donde algo se deleita y aguarda en las sombras, con sus dientes sobresaliendo y una amorfa anatomía, era ridículo.

Solo los niños tal vez. Pero ya ni ellos...

Todas las noches alguien pasaba solitario por los callejones con más miedo de que se esconda un vagabundo o un ladrón que la de encontrarse un monstruo, sin consciencia alguna de que la realidad le escondía algo peor, traído desde las pesadillas. Que irónico, que gracioso, que burla a la existencia de cada ser.

No es que aquello se escondiera, más bien ERA lo "oculto", así que trabajaba incluso desinteresado de los ojos ajenos, nadie podría verlo. Solo lo hacían cuando aquello quería que lo vieran. Cuando su putrefacto olor se dispersaba de sus poros por la emoción de una nueva victima... cuando sus ojos se hacían más profundos que la misma oscuridad del espacio, pudiéndolos así distinguir entre la agonía de la locura,  se podía ver cuando se erguía sobre sus patas y gemía alocadamente o se reía entre dientes resplandecientes.

Su voz, y su aliento exiliado como la neblina, era el mismo misterio que envolvía el aire.

Nadie entendía la verdad de tras de las cosas... que aquello estaba en todos lados, que aquella esquina oscura en la pista de baile del boliche más visitado y popular del  pueblo, contenía en realidad un espectro venido mas allá de las dimensiones humanas.

Quien creería que una bestia escuchara a las personas con un interés mayor que cualquiera de sus amigos, que se amargaba con ellos, que disfrutaba con ellos.
Quien creería que los abrazara cuando estaban solos sentados en algún lugar para que nadie los viera llorar, con aquella cara llena de vergüenza, recordando la escena de su pareja besándose con alguien más, o cuando había una dura discusión entre bueno amigos o simplemente lloraran para quitarse la presión de algún acontecimiento.

Así que aquella amorfa bestia miraba atentamente con aquellos ojos hundidos, escuchaba agudizadamente con sus orejas puntiagudas y lastimadas, y gemía y se lamentaba con quejidos traidos del susurro con aquella boca entre ahogos por problemas mundanos.

Nadie podría llegar a entender de sus tiempos y de cómo actuaba para intentar vengarse o incluso cumplir con la justicia. Quien entendería que aquella terrible y pobre cosa tendría un sentido de justicia. Que aunque pasaran años y años nunca olvidaría aquellas frustraciones ajenas y les regalaría una solución aunque la persona nunca crea en ella. Aunque la persona se haya olvidado por completo e incluso desligado de todos sus problemas.


Todas las noches escuchaba nuevas historias y vagaba entre los espacios vacíos en donde la luz no llega, para escuchar las propuestas de trabajo que se le encargaba.
De esta manera una fuerza poderosa trabajaba desde las sombras más profundas,
cambiando hábitos, rompiendo relaciones, dando coraje y aliento a los que lo necesitaban, torturando mentes, haciendo difícil la tiranía de los cobardes.

Una vez llegado el imperio del sol se desvanecía a través del vapor para regresar a su mundo.
Sabía lo que eso significaba... un tiempo de descanso, un tiempo para que las cosas que produjo comiencen a marchar y tomar su propio camino, para que se encaminen. Pero quería con todas sus fuerzas quedarse de día, solo que la luz era tan brillante que sus ojos se encandilaban... la luz simplemente es lo que es, un nuevo espacio a través del espacio... un nuevo lugar se instalaba en los lugares, un lugar en el cual el no podría nunca pisar, un lugar que lo rechazaba.

Cada vez que amigos discutían, el eco de sus voces saltaban por sobre las paredes a través de los quejidos del susurro hasta llegarle a Él. Ese era el momento en donde una maquina se encendía en la oscuridad y sus engranajes comenzaban a girar y a girar con más velocidad.

La causa de los efectos, la respuesta inesperada de los perdedores. Los ojos de las sombras asomandose para realizar lo que fue destinado a hacer.

viernes, 10 de agosto de 2012

Realidad...




Siendo sincero parece que nada fue verdad... que el mundo donde antes vivía no existía, que todo era una mentira, me estaban haciendo una maldita broma pesada, parece que estaba siendo manejado por algo cruel, y que un día sin darme cuenta me levante, solo que en un lugar un poco más real que en mis sueños.

Es extraño a veces las palabras cuando van más allá de la comprensión y el espacio, cuando a pesar de ser dichas en broma cuentan con un grado de misterio de las que otras palabras juntas carecen.

"Esto en realidad no existe, yo no existo" "es solo un sueño" algo así me decía mientras acompañaba lo dicho con gestos de sus manos.

Siento que todo es tan diferente...
Y que puede ser una estupidez, pero me confunde de una manera en la que empienso a creerme eso.

Entonces, lo real es lo que uno de alguna manera acepta como real, por más de que no lo quiera... o por más de que no esté en un plano plenamente percibido por los demás.

Es en ese punto en donde las contradicciones empiezan a jugar. Qué es real?

Si lo que siempre viví en mis pensamientos o sueños puede ser más real y me hace sentir más que la vida supuesta "real".. Entonces no quiere decir que se tiene que replantear aquel concepto?

Creo que la vida era cómplice con ella en ese momento diciendo algo en lo que me detendría varias veces aunque fuera inconciente... algo de lo que al principio pueda reírme pero preocuparme luego.. algo que no conocía el tiempo, o mejor dicho que lo conocía mas que lo que dicen como cierto.. algo que me dejó perdido borrando la linealidad, para regresar una y otra vez al momento.

"todo lo que ves no existe, está en tu mente"

"no despiertes"...

"no despiertes"...


miércoles, 8 de agosto de 2012

Noche extraña...




Algo, algo hacia que el viento no se mueva como lo hacía todas las noches.
Una sustancia lo recorría, como una energía eléctrica que danzaba en ella.
Algo... parecía perdido entre los escombros ruinosos de la naturaleza.

Aquella noche parecía que sus manos, las manos del viento, como garras fantasmales, intentaran romper los límites de lo físico y lo real, los límites de la materia y aferrarse a sus víctimas, susurrándoles cosas de miedo… designios indescifrables, algo oculto en el más profundo secreto a través de los tiempos.


Esa noche, el aliento del mundo, el viento frio, viajaba deslizándose, con su manto rasgado, mas sigiloso que de costumbre, como un señor esta vez temerario.


Algunos dispersados faroles mientras, iluminaban las oscuras calles y los arboles parecían dormitar con la caricia refrescante de la briza en sus cabellos.


Un perro vagabundo estaba inspeccionando bolsas de basura en un callejón. Pero algo lo ahuyento.
El pobre perro, sólo hizo un agudo quejido y salió despavorido.

Todo estaba extraño, en los exteriores, y en los interiores.
Los niños se sentían inseguros aquella noche, incluso algunos grandes también.

Algunos se habían levantado por el murmullo de las hojas, otros no sabían bien por qué, pero quizás, alguna sombra de origen desconocido había pasado rápidamente por las ventanas, justo cuando sus ojos estaban cerrados.



La bella dama blanca de la fuente de mármol, aun estaba riendo entre la neblina. Con su jarro en mano vertía el agua negra en un contenedor por de bajo, mas grande.
Aquel líquido no sólo era oscuro por la oscuridad. Sus partículas formaban algo sin trasparencia alguna. Un vacío profundo parecía estar encerrado en aquella agua espesa y bizarra. El blanco contrastaba con el negro.



Entre los troncos y raíces de los árboles más viejos de aquel pequeño bosque en la ciudad, las sombras se acentuaban. Algo aparentemente se movía morbosamente allí. Con un movimiento continuo y enfermizo como si estuviera alimentandose de algo. Al igual que una cabeza enloquecida y retorcida, queriéndose desprender de su cuello.


La catedral se hacía presente imperiosamente, imponentemente, mirando por encima de todo con sus cúpulas altas que arañaban el cielo misterioso, al igual que la cara más soberbia sacando su mentón.

Tristes ángeles, sin embargo, la decoraban, al igual que aquellas gárgolas petrificadas, con expresiones serias aguardando siempre en su espera, protegiendo el recinto sagrado dispuesto al engaño de unos cuantos.


El banquillo pálido cerca de la acera, estaba solo. Ni un anciano se había acercado buscando reconfortarse y sentarse en él a mitad del recorrido devuelta a su casa.

No es ese hecho de soledad que hacía que nadie quiera sentarse en aquel banco, o pasear por las tristes calles del barrio. Más bien el aire sugería estar habitado por presencias imperceptibles por los ojos. Aquel banco tal vez no estaba tan solo después de todo.


Los juegos infantiles del parque habían sido cerrados. Hace largo rato que el último niño se había marchado. El payaso inmóvil de la entrada sonreía exageradamente con su enorme boca, aunque estaba muy desanimado pues la diversión se alejo.


Un envoltorio de caramelo permanecía en el mismo sitio, sujetado por el verde pasto opacado por las sombras. Fue abierto y tirado sin importar que el cesto este a unos pocos pasos.

La chica lo había comprado animadamente, especialmente para su chico. Pero ella lo vio de la mano con alguien más.

Toda la tarde hasta la misma noche, paso inadvertido por las personas, incluso por el personal de limpieza.


Un bebe a lo lejos se escuchaba llorar, el sonido provenía de alguna elevada
ventana abierta, y recorría las ajustadas calles donde se erguían los edificios
grisáceos, mas no llegaba a infiltrarse en la zona de casas donde los ruidos
morían.


En el suelo, mas específicamente en la vereda que rodeaba la pequeña pero

elegante escuela, una moneda era el único elemento fuera de sitio. Si, algunas cosas estaban desordenadas, y quizás algunos papeles rotos se deslizaban al son del viento. También la ligustrina era desprolija por un mal cortador. Aunque todo

eso era más normal y siempre había sido así. Pero aquella moneda, desentonaba extrañamente.

Él la sorprendió con un abrazo desde la espalda cuando ella estaba sentada en la vereda esperando el colectivo. En aquel momento la moneda resbalo desde su bolsillo, mientras ella sonreía.



Al igual que un texto escrito que pasa desapercibido por la persona a la que fue dirigido, la noche pasaba lentamente ensimismada, como un ente perdido, sin sentido, esperando aquello para lo que fue producido. Muchas otras cosas pasan desapercibidas, quizás la voluntad misma de algunas palabras, estas mismas palabras, manchando una hoja vaga, mientras las personas se ríen en sus casas.
Las palabras se destrozan en pedazos y lloran desesperadas. Nunca serán siquiera escuchadas, ni leídas, ni siquiera entendidas.


Entretanto las estrellas flotaban alto entre las nubes esponjosas, asomando sus miradas a través de ellas. En una noche, en una noche donde el viento estaba cambiado.




Cuentos de vida...





Era una paradoja de la vida, una burla directa hacia aquello que había tomado como natural.
 
De alguna manera la vida se le presentaba ahora como un animal en movimiento, con un sentido extraño del humor. Moviendo sus cuerdas morbosamente, milímetro a milímetro encerrándolo en un sin sentido.

Que era lo que se esbozó en su mente? que es aquello que presencio sutilmente, que se presento de forma parcial? como si lo que estuviera detrás de todo fuera algo mucho más grande...
 
La cabeza empieza a maquinar las formas y las razones, pero se da cuenta que la capacidad no es suficiente para contener la inmensidad, la confusión, el caos.

Cada engranaje, cada punto deja de ser algo efímero, algo alejado de todo, una parte dispar, algo perdido en el tiempo... cada cosa tenía un porqué, y el tiempo
empieza a jugar una y otra vez. El tiempo deja de comportarse como siempre lo había hecho… y empieza a moverse en forma de ondas.

Regresar, volverlo a vivir, entender un punto al final de todo, un punto que me abre puertas cuando regresa en los pensamientos de recuerdos. Eso no era como lo veía en ese momento, eso era parte de algo realmente más grande que mi propia persona. Empieza a vivir en la no-linealidad..
El pasado también cambia de significado cuando se lo completa en el presente.

Entonces se vuelve loco como si le presentaran un enigma indescifrable, el querrá descubrirlo hasta las últimas consecuencias.


Es una paradoja... un click hacía su cabeza, cuando empezaba a escuchar a sus amigos hablando de felicidad y amor, y tristeza... y todas las cosas que uno debe
hacer y que no debe hacer. Cada uno parecía un experto que había dejado el tiempo y el espacio.
Allí eternizado en el momento, el legado de la humanidad…
Había gestado unos hijos y esos hijos habían tenido hijos... siguiendo el camino a la generación en donde se detenía y allí se reunía casi la totalidad del conocimiento de la historia, envuelta en unas personas que escupían palabras desde su boca.

Todo eso era de alguna forma cierta, de alguna forma entendible, de alguna forma lógico.


Pero el mantenía una discordancia en su mente, el mantenía una presencia desentonante, un mal que deformaba las significaciones de las palabras.

Algo lo mantenía corroborando en detalle cada mínima expresión.

"Cuál es su momento actual para que piensen eso? qué es lo que está procesando su mente? qué cosas vivieron con aquellos ojos, con aquellos mismos ojos que ahora
están viendo la idea mientras la desarrollan? y qué es eso que se enciende en mis ojos? Por qué no veo normal, por qué me acerco a sus expresiones? a sus gestos corporales y faciales... "

Dicen lo que sienten? dicen lo que quieren creer?
lo creen realmente en el fondo? es una esperanza?...

Él lo ve bien, ninguno llego a decir todo lo que quiso decir, no es así?.. Ellos lo ven tan claro en sus mentes, ya lo pensaron varias veces, y tienen una muy buena idea de
las dimensiones demenciales de aquellas reflexiones.
Pero se les escapa el tiempo, y se les escapa el momento. Los otros que escuchan, no son sus iguales.. los otros que
escuchan, no piensan ni sienten igual. Están por consecuencia alejados del entendimiento que él/ ella tiene.

Les encantarían agregar miles de palabras más, para cerrar más cada idea. Pero no es necesario, para que gastarse?. El tiempo vuela, y el esfuerzo jamás seria
apreciado.

Para que los demás los entiendan el/ella debería tener el poder de mostrarles su vida a través de imágenes y vivencias, cosas que superó, que los haga sentir como su persona, en el mismo sitio, en la misma posición mental. Pero eso estaría mal. Las personas a penas pueden con sus propias vidas, quién sería tan egoísta de hacer pesar su propia vida en la vida ajena a propósito?. Deberíamos entonces ser tan cuidadosos si tuviéramos ese poder para no enloquecer al otro. Deberíamos seleccionar tan bien las cosas que mostrar, aunque sería tan difícil que preferiblemente sería mejor dejar todo como está y solo hacer como siempre, expresar solo con palabras vagas e intentar llegarles de la mejor forma…


Pero todo eso, ese intento de explicar, le demostró a él que estaba ante unas personas inteligentes y que cada una de ellas, como al igual que él, cedían un poco de su tiempo para escuchar al otro.

Para respetarlo. Por eso no terminaban sus ideas.

Lo que dicen realmente no es lo que se escucha de sus palabras, es eso y mucho más, es también aquella frustración que sienten al frenar sus discursos, es ese vacío, por la persecución fallida de la verdad. Querían dejar un sentido oculto... querían pero sus ideas le fallaron,
sonando solo con sinfonías de palabras, a veces incluso contradictorias. Nada más.

Pero no sabían que ese hecho los diferenciaba. Él sabía, que aunque fallaran en generar el misterio, aunque fallaran en su empresa, inclusive ellos, sin saberlo lo estaban haciendo bien. Solo que jamás el mundo lo sabría en aquel momento,

solo él. Solo él.


Lleno de buenas intenciones explicaban sus posturas.
Pero lo real esta más allá de lo que vivieron individualmente.

Porque la excepción era alguien que estaba escuchando.

Lo principal es entender que uno no está del todo acertado.

Él era la excepción…

Porque por más felicidad, por mas bien que se hagan las cosas, algo se encuentra mal. Y si no hay suerte, y si la vida era errática con él, y si ... ?????

por más de que seas sincero, por más de que te esfuerces, por mas frio, por mas claro que tengas la idea de no depender de alguien, es algo que simplemente toca...

Uno no elige algunas cosas. Es fácil decir. Es difícil hacer y aplicar.




domingo, 5 de agosto de 2012

Analisis y espontaneidad...


No interesa de qué lado estés...

Hay una parte de nosotros, una parte de cada quien, que establece que no importa cuanto analices las situaciones, es mejor nadar en ellas y actuar espontáneamente para superarlas.

Miles de veces ponemos por encima esa razón de no pretender tener todo bajo control subestimando las condiciones, porque controlarlas sería algo imposible.

Mientras más nos equivocamos esa idea adquiere más protagonismo y lugar.

Si bien tiene su base de logística en la comprensión de que siempre el hombre tiene errores, es cierto también que el análisis puede ayudar a resolver muchísimos problemas.

Es necesario entonces una "ración" acorde, adecuada de estas dos posturas.

En cuanto al análisis sabemos que nunca puede ser completo, y que contará con problemas. Entonces podemos al menos tomarlos a estos como factores, posibilitando así evitar mayores complicaciones y problemas.

Así nos encontramos entonces con pautas establecidas "obligadamente", como lo son "tener un plan B" por si a caso, o no alejarse de lo planeado en ninguna circunstancia o contar con que somos seres humanos que tendemos a equivocarnos o no subestimar nunca al rival, además de conocer los problemas, como si se tratara de una inteligencia militar pero abordado desde otros puntos. Una inteligencia apuntada al “adversario”.

A esto se le sumaria los "otros factores" o variables, ya determinadas por nosotros mismos mediante nuestro juicio y crítica que resultarían el mayor porcentaje..

Ahí es cuando vemos que desde el principio esos aspectos no están exentos de un montón de contradicciones y por supuesto, una subjetividad que pueden atentar contra los puntos básicos.

Pero de qué sirve decir esto en esta alargada descripción con palabras algo raras si es algo supuestamente ya sabido por cualquiera?

El punto está en que si uno elige ser analista en la vida, tiene que saber ubicar los esquemas de factores, condiciones, variables, de una manera que contengan al menos algunos elementos caóticos.

De esta manera uno no es que está del todo preparado, pero sabe que hay fallos y consecuencias impredecibles en cada situación como para no tomar una postura lo suficientemente rígida para destruirse.

Si es fácil decirlo....

Sin embargo... aunque SEPAMOS ANTICIPADAMENTE que dentro de las opciones está el fracaso, la equivocación, la humillación, cada uno de los factores afectados por una consecuencia nunca vista (mínima tal vez) y que los modifica sustancialmente uno por uno como si estuviéramos hablando de su contrario, eso no quita que nos inmunicemos de los peores sentimientos. Donde sacamos realmente el provecho entonces si el análisis no sirve? Si tan terrible puede ser las consecuencias aun pensadas?

(Por qué) Aun nos duele infinitamente ser rechazados, y fallar... Es que planear meticulosamente cada movimiento, con gran esfuerzo y trabajo demandándonos hace una doble presencia de agonía cuando lo que construimos fue nuestro propio entierro no será así?.

Está bien, sabemos que la ecuación tiene demasiados factores para abordar todo su abanico, eso no depende totalmente de nosotros. Pero no debería haber un consuelo entre todos esos pensamientos. Al fin y al cabo uno "tuvo un plan", el coraje.


Nos olvidamos de las palabras alentadoras que tenemos para con nosotros. Las observamos como intrusas, como ilusas, como excusas inapropiadas que nos quieren convencer de que no esta tan mal todo lo que sucedió.

Nosotros tenemos una respuesta para cada intento de exorcismo del dolor... fuimos deficientes, no hay perdón, o fue tal persona y solo esa persona.

Algo extremo, pero es a razón del momento... somos impulsados por conclusiones de un nuevo camino en el pensamiento condicionado por el pesimismo.


Con el tiempo aprendemos que esas palabras incluso hirientes propias, no eran más que un enojo, al igual que un niño encaprichado... poniendo sobre cada factor nuestra persona como la única responsable. (Porque) Necesitamos encontrar la respuesta. (Es mejor "nosotros" que el INCONTROLABLE supuesto de un infinito numero de factores )

Como podría ser que aquel mínimo factor produjera una catástrofe, lo descartamos rápidamente. Pero la verdad es que las condiciones puestas por cada una de las variables forman un todo imposible de observar independientemente, un todo conectado íntimamente de una forma NO-LINEAL. La vida está hecha también de aquellas pequeñas cosas que "pueden ser mucho".

Como predecir entonces si no tenemos noción de la totalidad de las cosas que afectan las circunstancias.?

Somos caprichosos y no podemos concebir la idea de contener ciertas respuestas.

"No puede haber un no".. "no puede haber un sin-nosotros" .. "no conozco el mundo sin-nosotros".. "no quiero un mundo así".. "NO LO PERMITO"..

Comparamos lo que estamos perdiendo con la dificultad que nos hace perderlo. Entendiendo que no es proporcional.


Es difícil, entonces establecer que no tenemos las respuestas ante un sistema determinístico.. como lo puede ser el destino.

"Si sabría mi destino no sufriría"...

Tal vez el engaño esta en aquello que nos dicen "que podemos cambiar nuestro destino..." tal vez la esperanza sea una parte de nosotros desde el momento en que somos gestados, o inclusive desde antes.

Entonces "cortocircuitos", traumas, dificultades psicológicas de todo tipo, complejos, crisis, patologías.. son expulsadas desde cada ser humano...

Pero pueden todas estas palabras ser perfectamente ordenadas y ejecutadas para arruinar la psique y el equilibrio de una persona?

Lo vemos y está comprobado que es así.

Las variaciones de todas ellas son muy complejas y hay tantos resultados como personas en el mundo...

Cuál es el camino mortal en la que estas palabras comienzan a ser preocupantes, y cuando lo son finalmente?

Esta armándose ese camino en mi?

Todo esto puede ser despejado por el análisis? o por la correcta interpretación de los mismos? aun cuando se fallo hasta ahora? Creo que no.

No conozco los mecanismos de defensa y las funciones cerebrales como me gustaría, pero sin embargo de alguna manera están implícitas en mis respuestas... y en ciertos casos los tengo en cuenta aun inconscientemente... es por eso que debo dejar un poco de espontaneidad, un poco de "azar" un poco de relajación para no colisionar el sistema.

Debemos respetarnos como humanos..

Y entender nuestros esfuerzos justo cuando nadie lo hace.. si no, estamos inevitablemente alimentando al fracaso.