Acompañé al ermitaño del bosque
en su casucha de paja y madera
construida en un tronco penumbroso
bajo la calidez de las estrellas,
Algunos pájaros graznaban temerosos
que tengamos cuidado de los demonios del pozo;
Eran penitentes formas del pasado,
Queriendo mantener su doloroso legado...
Entre historias oscuras
se iluminaban nuestras caras seguras
a la luz de las velas, y una pequeña chimenea
de flameantes llamas siniestras.
Me encontré sintiéndome vivo
Mientras el reloj de agujas chuecas y marco torcido
promulgaba sus ansiados designios,
Allí en una sala acogedora, mágica, serena.en el resguardo de sus paredes sinceras.
Viví con Baba Yaga
entre ungüentos y flores
Viví con Baba Yaga
entre ungüentos y flores
en la ciénaga desolada conduciendo la noche
viajando por los alrededores
escuchando los susurros del bosque,
desde las alturas de su morada
que por alguna extraña razón caminaba
Aprendí de las luciérnagas del lago lejano
a brillar por un rato
y a danzar libre
viajando por los alrededores
escuchando los susurros del bosque,
desde las alturas de su morada
que por alguna extraña razón caminaba
Aprendí de las luciérnagas del lago lejano
a brillar por un rato
y a danzar libre
siguiendo el ritmo invisible del canto,
surcando la huella del viento
surcando la huella del viento
haciendo mover las agujas del tiempo
mas lento que estando despierto.
Me quedé con el árbol viejo
hasta que la noche me trajo su sombra
y en oscuridad nos quedamos
viendo pasar las horas
su corteza mostraba arrugas de tantos años
y cicatrices de las luchas de antaño,
Me quedé con el árbol viejo
hasta que la noche me trajo su sombra
y en oscuridad nos quedamos
viendo pasar las horas
su corteza mostraba arrugas de tantos años
y cicatrices de las luchas de antaño,
Nos dimos un abrazo
aunque nuestros esqueléticos brazos
no tengan las hojas que tanto amamos
Aprendí de la luz tanto como lo hice de las sombras
o dominar el dolor que tanto me enoja
sin odiarlo pude respetarlo
y sin intentar eliminarlo
pude correr a su lado.
Aprendí de la luz tanto como lo hice de las sombras
o dominar el dolor que tanto me enoja
sin odiarlo pude respetarlo
y sin intentar eliminarlo
pude correr a su lado.
Me quemé con las brujas de Salem,
Noté sus rostros transformados en formas asfixiantes,
maldije con ellas en palabras indescifrables.
Me quedé con las victimas después del desastre,
con los atormentados, acosados y los enfermos terminales.
Aullé con los lobos en las colinas nevadas del norte,
Observe con los búhos los pasos del hombre
desde una rama en un lugar sin nombre,
Rebusque con los gatos
la comida en los tachos
siendo desbordados
en una ciudad llena de espanto
Me columpie con el jorobado Quasimodo
cuidado Notre Dame.
Me escondí con las criaturas de la oscuridad
pensando en cómo encontrar la paz
Le di la mano al anciano
tras las rejas por un descuidado pacto
Rugí con dragones
resguardando tipos de tesoros que nadie conoce, ni esconden,
Me senté con Alicia en su mesa
y con el sombrerero loco
en su tormentosa hora de te eterna,
Me hice grande y me hice chico,
Pero aprendí a ver todo desde otro sentido


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